Vivo en un piso de estudiantes y en mi bloque, aunque casi todo está ocupado por estudiantes, también hay alguna familia y alguna mamá, como es el caso de la vecina de enfrente.
La vecina de enfrente, a la que llamaremos V a partir de ahora, al parecer, es una madre soltera a cargo de un adolescente A, de unos 15/16 años y de una niña N de unos 9 o 10.
Por lo que se refiere a A, es estudiante -aunque no de los "buenos" y "normativos"-, pasa un poco de los estudios y coquetea con algunos estupefacientes como la marihuana o similares. Cuando no está su madre en casa -y tampoco N a la que supongo que dejará con su papá-, éste realiza sus particulares fiestas incómodas por el ruido de la música, por las confusiones al tocar la puerta de sus asistentes y por el aroma que se desprende y traspasa mis ventanas.
N parece una niña muy unida a su mamá. Da gusto escucharlas despertarse con energía y alegría. N tiene la costumbre de llamar a su mamá cada día cuando se despierta con palabras tiernas como "¡mamiiiii!". Ya sabemos pues, que V estará preparando el almuerzo para la escuela, el desayuno de ambas -y no sabemos si el de A que parece muy autónomo- y cuestiones varias como la ropa, la lista de la compra... Luego, lleva a N a la escuela y vuelve.
A su vuelta, V se pone música. Debemos presuponer que para limpiar, pues la casa no se limpia sola y no parece que económicamente tengan tanta libertad como para contratar a alguien que limpie. N debe ser algo resposable en cuanto a la limpieza, pero no se hace cargo de ella ni por asomo. Y de A, diría que mejor ni hablar.
Tras un rato de música, V se va, suponemos que a comprar. Vuelve cargada con las bolsas de la compra y prepara la comida, tiende ropa... y se va a por N, quien seguro la está esperando en la puerta de la escuela muy contenta. Comen juntas y luego N vuelve a ir a la escuela, a la que lógicamente la lleva V. De A hay poco rastro, pero seguro que se sienta a comer lo que su madre ha preparado y se retira a su habitación. Solo se escuchan quejas de éste hacia su madre, por lo que no creo que su aportación al hogar sea mucho más que su presencia.
Y con esto voy a terminar, porque creo que se ven claros los roles que hay.
V está sola al cargo de A y N, la relación con A -como suele ser con los adolecentes hoy en día- es difícil, y con N lo da todo para darle lo mejor y que no sufra la falta de un padre u otra madre que esté con ella allí.

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